Porque no debemos opinar sobre el cuerpo de los demás?

Hace unos días realicé una encuesta en Instagram, donde preguntaba si alguna vez alguien les habían hecho un comentario negativo sobre su cuerpo. Lamentablemente el resultado no me sorprendió (el 95% respondió SÍ!)

Qué pasó? Bueno, me di cuenta que mi teoría no estaba tan errada, que no importa si sos alta, flaca, baja, gorda, morocha o rubia, que tengas tu piel clara u oscura, que seas pelirroja o tengas el pelo verde, el 95% de las veces alguien va a tener algo que decirte.

Mi experiencia de chica

Desde chica siempre fui la más alta, la más grandota (palabra que odié toda mi vida). En el jardín o en la escuela si no estaba al principio de la fila estaba al final, a veces dicen que los nenes siempre son los más crueles, pero créanme que a veces las chicas también se pasan, y peor.

Haber crecido en los ‘90 teniendo sobrepeso fue todo un desafío, recuerdo haber estado haciendo dietas ridículas toda mi vida. Y digo ridículas no porque no fueran a funcionar sino porque era una ridiculez per sé hacer una dieta a lo 10 años porque a alguien le incomodaba que yo no tuviera el cuerpo (y abro grandes comillas) “normal” de una nena de esa edad.

El impacto que esto genera

Por eso de grande, llego a la conclusión de que tener personas a tu alrededor hablando sobre tu peso desde una edad tan temprana definitivamente te marca. En mi cabeza siempre fui gorda, y no importa lo que pesara. Ahora específicamente estamos hablando del peso, pero también decirle a un niño o niña que está más gordo o más flaco o es más alto o más bajo del resto y que lo tenga siempre presente en su cotidianidad vamos a estar poniendo una etiqueta que va a estar con él o ella a lo largo de su vida y no va a poder crear una relación sana con su cuerpo.

Y he aquí el ki de la cuestión:

Porque no debemos opinar sobre el cuerpo de los demás?

La respuesta parece obvia pero evidentemente no lo es, básicamente esta mal porque EL CUERPO DE LOS DEMÁS NO ES DE MI INCUMBENCIA.

No tengo derecho a decirle a nadie que hacer o cómo sentirse con su propio cuerpo, porque cualquier cosa que digas no sabes si ese comentario le va a generar ansiedad, disgusto o felicidad.

Ojo! Con qué me refiero a esto? A veces uno no se da cuenta, antes de escribir esta reflexión leí mucho sobre este tipo de experiencias. Por ejemplo, había un testimonio de una chica que le dijo a su amiga “guau! Tenes los brazos súper musculosos, haces mucho ejercicio?” y se lo dijo como cumplido porque a ella le encantaría tener los brazos así, sin embargo su amiga le contestó que toda su vida naturalmente los tuvo así y que le daba mucha pena y que por eso no usaba remeras sin mangas.

Se entiende a donde queremos llegar?

Ya sea con buena o con mala intención nunca podremos saber cómo hacemos sentir a los demás con nuestros comentarios.

Por suerte, hace rato estamos en una época de deconstruccion, que cómo cuesta! Pero ahí vamos, vemos modelos de diferentes tallas en revistas donde la imagen de la mujer con cuerpos hegemónicos cae más y más, pero de a poco. Se están rompiendo los esquemas y deshaciéndonos del cliché que nos dice que las mujeres (y hombres también) deben verse de una determinada manera. Sigamos luchando contra esos estereotipos. Y al que no le guste que se j*da :)

Si llegaste hasta acá gracias por leerme, y si tenes algún comentario al respecto lo podes dejar acá abajo

Y recuerden nadie puede ni tiene derecho a decirte cómo debes verte o lucir, porque sos única y hermosa tal como sos. Si querés un cambio que sea por vos y no por los demás. AMATE!

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